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martes, 19 de septiembre de 2017

La Certifi­cación de Establecimientos de Salud en México como medida de prevención de errores e incidentes adversos vinculados a la atención de la salud


Los usuarios de los servicios de salud tienen el derecho a expresar la percepción sobre la atención que reciben o la experiencia que han tenido, expresado en quejas, felicitaciones o sugerencias y a que éstas sean revisadas y en su caso resueltas. A partir de la certi­ficación de establecimientos de salud, se han implementado procesos para procurar la resolución de dichas dudas, conflictos o dilemas.
En este número, revisaremos el capítulo correspondiente a “Gestión de la Organización” y los puntos totales que el proceso de certi­ficación considera para la evaluación.


En la actualidad, las instituciones de salud que integran el Sistema de Salud en México se perciben con mayormente comprometidas con sus usuarios. Y no es para menos, ya que uno de los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2013-2018 hace referencia a “Otorgar una atención médica con calidad”.
La certi­ficación es un proceso que se encuentra inmerso en el Modelo del Consejo de Salubridad General para la Atención en Salud con Calidad y Seguridad y consta tres fases: Inscripción y Autoevaluación Auditoría Dictamen. Considera 4 sistemas críticos: Sistema de Manejo y Uso de Medicamentos. Sistema de Prevención y Control de Infecciones. Sistema de Competencias y Educación del Personal. Sistema de Gestión y Seguridad de las Instalaciones.
De esta manera, el modelo fomenta en las organizaciones el desarrollo de una cultura de calidad y seguridad del paciente, en la que se aprende del error, y a la vez, se evite al máximo la ocurrencia de éstos mediante la implementación de barreras de seguridad de manera estandarizada y sistémica, viendo al hospital como un “todo”.
Cabe hacer mención que para que una organización obtenga de la Certi­ficación ante el Consejo de Salubridad General requiere de un gran compromiso por parte del personal, además del liderazgo y planeación por parte de los directivos y el área de gobierno con el objetivo de otorgar servicios de salud seguros, con calidad y dignidad.

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Grupo técnico de análisis de información de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico


lunes, 18 de septiembre de 2017

Problemas que demeritan la Seguridad del Paciente


La seguridad del paciente es interés primordial para las distintas instituciones de salud en México debería ser considerada como un eje total del Sistema Nacional de Salud, buscando la disminución de la aparición de eventos que repercutan de forma directa en la población generando un problema de salud pública y a las instituciones fi­nancieramente hablando.
En México los servicios de salud han llevado a cabo importantes avances en la reducción de estos incidentes, a través de la elaboración de programas de prevención y la implementación de prácticas seguras entre los profesionales de la salud, fortaleciendo el trabajo en equipo y la comunicación.


Para la CONAMED, como Centro Colaborador de OMS, con base en el análisis de los expedientes de los laudos, se han identifi­cado varios de los problemas que continúan amenazando la seguridad del paciente en los establecimientos de atención médica. Por lo que se han elegido, y sin orden en particular, la base de los acontecimientos y tendencias que urgen de especial cuidado y se revisaran a continuación a detalle con la fi­nalidad de que sean tomados en cuenta por todos los profesionales de la salud y considerar esta problemática y sus consecuencias en el paciente, el personal de la salud y la institución, haciendo un llamado al especial cuidado en los siguientes temas como lo son: errores de diagnóstico, errores de medicación, errores relacionados con infecciones, septicemia, lugar de trabajo seguro, problemas en procedimientos clínicos, superbacterias.
Al analizar los temas previos se hace evidente la necesidad de mejorar la cultura de seguridad del paciente entre los profesionales de la salud sobre el concepto de que cualquier falla ocurrida durante la atención de salud puede provocar algún tipo de daño al paciente, y cuyo origen puede relacionarse con la organización e implementación del servicio, a través de múltiples mecanismos, derivados de la atención de los prestadores de salud.
Con el fin de poder marcar una diferencia en la atención y que favorezca la calidad, se deben considerar acciones de mejora continua, que impulsen la investigación en seguridad del paciente.
"En cada acto médico debe estar presente el respeto por el paciente y los conceptos éticos y morales; entonces la ciencia y la conciencia estarán siempre del mismo lado, del lado de la humanidad".

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Grupo técnico de análisis de información de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico


viernes, 15 de septiembre de 2017


Patógenos prioritarios para la investigación y desarrollo de nuevos antimicrobianos

La Organización Mundial de la Salud defi­ne a la resistencia a los antimicrobianos como “la resistencia de un microorganismo a un medicamento antimicrobiano al que originalmente era vulnerable”, esto se ha vuelto un grave problema de salud pública en todo el mundo, ya que los antimicrobianos se vuelven inefi­caces, insufi­cientes y obsoletos, con consecuente persistencia de los agentes bacterianos en el organismo, lo que incrementa el riesgo de propagación de la infección a otras personas, además de complicar el estado de salud del portador.


En el año 2008 la Secretaria de Salud implementó la campaña sectorial “Esta en tus manos” con la intención de cumplir con los objetivos de la alianza mundial para la seguridad del paciente. Esta campaña busca difundir de forma permanente la importancia de la prevención de infecciones mediante el lavado de manos en el personal responsable de la atención sanitaria, así como en el paciente y sus familiares.
Fue en el año 2008 que la Dirección General de Calidad y Educación en Salud comenzó el proyecto "Uso Racional de Medicamentos" (URM) con la ­finalidad de proponer estrategias que favorezcan un adecuado uso de los medicamentos por los profesionales de la salud, así como los usuarios.
Debemos recordar que la automedicación ha sido un factor determinante en el aumento de las resistencias bacterianas. Una de las acciones que se han llevado a cabo en México de manera Sectorial con la fi­nalidad de favorecer el control desmedido del uso irracional de medicamentos (2010) fue a través de la restricción de la venta de antibióticos sin receta médica.
A pesar de estas medidas, las bacterias resistentes a medicamentos se continúan propagando, y hay pocas perspectivas para el desarrollo de nuevas clases de antibióticos en el corto plazo.
A manera de conclusión, consideramos que mejorando el control del surtimiento de antibióticos, promover el conocimiento de los esquemas terapéuticos por el personal médico considerando las características del proceso infeccioso y del antibiótico así como el espectro de los mismos y las resistencias locales; junto con las medidas higiénicas intrahospitalarias y de vacunación se podrá favorecer a disminuir las infecciones causadas por agentes resistentes.

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Grupo técnico de análisis de información de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Curso sobre prevención del conflicto derivado del acto médico ¡Inscríbete ya!








¿Cómo actuar con el paciente después de un evento adverso?
Empecemos por decir lo siento


Desde hace algunos años se ha tratado el manejo del paciente ante un error vinculado a la atención médica. A pesar de que en México y en una buena parte del mundo se establece al Estado como el encargado de otorgar servicios de salud y al médico como el máximo responsable de los tratamientos, la fi­gura del paciente debe también asumir un papel importante en el proceso de atención médica con la fi­nalidad de favorecer una convivencia sana.


Partiendo de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, pasando por la Ley General de la Salud y en diversos reglamentos en la materia, se establecen ciertos derechos para los pacientes que les permiten procurar para sí mismos una atención médica adecuada y de calidad. En este sentido, los problemas principales se enfocan en que los pacientes que acuden a los servicios de salud, en este caso públicos, podrían no conocer dichos derechos.

La Ley General de la Salud en su Artículo 77 bis 37, es precisamente el documento donde se plasman los 16 derechos de los pacientes. La intención de esta legislación se basa en brindarle la posibilidad al paciente de participar activamente en las decisiones sobre la calidad y forma de su tratamiento médico.
En varios países se han desarrollado políticas públicas que tienen como objetivo establecer recomendaciones sobre la información de incidentes adversos a pacientes y familiares.
En este sentido, la mayoría de guías comparten principios fundamentales tales como: veracidad e información a tiempo, reconocimiento del incidente adverso, expresión de pesar o disculpa, reconocimiento de las expectativas razonables de los pacientes y sus familiares, otorgar apoyo a los profesionales de la salud involucrados, integrar la gestión del riesgo y la mejora de los procesos en los que se identifi­caron los eventos adversos.
Es necesario que cada una de las instituciones (hospitales, centros de salud u otro establecimiento de atención médica) determine en qué condiciones y cuál sería el proceso a seguir para ofrecerle una disculpa al paciente, víctima de un incidente adverso.

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Grupo técnico de análisis de información de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico


El análisis de los incidentes adversos en los servicios de gineco-obstetricia a partir de las quejas médicas concluidas a través de la emisión de laudos


Se menciona con frecuencia que la seguridad del paciente es una de las dimensiones críticas de la calidad de la atención, lo que en sí mismo representa una amplia justi­ficación para abordar el tema que ahora nos ocupa; de esta manera y a pesar de los limitados estudios que respecto a este tema se realizan en nuestro país, es de suma importancia tener un acercamiento a la medición de los incidentes adversos en las instituciones mexicanas.
El propósito del estudio es mostrar la relación entre el número de inconformidades presentadas ante la CONAMED (quejas concluidas) en el área de arbitraje médico a través de la emisión de un laudo y los incidentes y eventos adversos reportados en los expedientes correspondientes.


De la revisión documental de los 40 casos sobre quejas contra el servicio de gineco obstetricia, se detectaron un total de 434 incidentes adversos organizados en siete grandes categorías y que ponen de mani­fiesto una incidencia general de 10.85 incidentes por caso.
Los problemas antes descritos pueden ser también analizados desde otra perspectiva, según los tres grandes procesos que propone Avedis Donabedian: estructura, proceso y resultados, incrementando el valor de su análisis.
Muchos de los eventos adversos se deben a situaciones latentes del propio sistema y no a negligencias o imprudencias del personal. La existencia de eventos adversos es atribuible a los factores sistémicos que la determinan: la estrategia de una organización, su cultura, su planteamiento de la gestión de la calidad y de la prevención de riesgos y su capacidad para aprender de los errores.
En este trabajo se presentó un breve recuento de la información obtenida a través de los expedientes de la queja médica concluida mediante la emisión de un laudo, la cual tiene limitantes importantes en cuanto a los aspecto que documenta. En ese sentido queda pendiente el compromiso de las áreas de investigación de salud pública en la búsqueda de nuevas fuentes de información que puedan documentar los otros aspectos del conocimiento sobre los incidentes y los eventos adversos.

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 Atentamente
Grupo técnico de análisis de información de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico


martes, 12 de septiembre de 2017

El Acto Médico: Error y la mal praxis



En México el ejercicio de las profesiones está regulado y es responsabilidad del estado atender y dar curso a las demandas sociales, siendo la queja médica una de ellas. En este sentido, puede considerarse a la queja médica como la expresión de la población ante diferentes tipos de problemas vinculados a la interrelación entre pacientes y médicos que surgen ante la forma de operar de las instituciones de salud.

El acto médico se ejerce legítimamente cuando el médico aplica el conocimiento científicamente actualizado, observando los principios éticos y morales que rige el ejercicio médico y acatando la normatividad vigente, lo cual se sustenta la denominada Lex Artis.


Definición de Mal Praxis

La definición de Mal Praxis se re­fiere a la responsabilidad profesional por los actos realizados sin seguimiento a la diligencia o el bene­ficio del paciente y se identi­fica frecuentemente a partir de uno o más errores injusti­ficados, por lo que implica culpa y por tanto, responsabilidad de parte del médico.

Definición de error médico

Según Karl Popper “el error es la fuente de retroalimentación más rica en la experiencia humana y debemos estar preparados para convertir dichos errores en oportunidades de avance y mejora”.
El error médico resulta de una equivocación, siempre que se compruebe haber actuado con sinceridad, buena fe, haber respetado la Lex Artis y haber realizado todo lo que esté al alcance de las condiciones concretas de su medio de trabajo, con el  fin de obtener un diagnóstico oportuno y prestar la mejor atención a las personas.
La diferencia entre los dos conceptos hasta ahora comentados debe quedar claramente de­finida: para que haya mal praxis debe haber culpa en la actuación del médico, mientras que el error médico puede ser por factores de tipo institucional como la burocracia, la carencia de insumos o recursos humanos suficientes o la falta de políticas públicas adecuadas, entre otros factores.

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lunes, 11 de septiembre de 2017

La comunicación como factor contribuyente en la ocurrencia de incidentes y eventos adversos en salud


Mucho se ha escrito sobre la importancia de la comunicación en los procesos de atención médica y la relevancia que estos tienen sobre el bienestar y la salud de los pacientes. No obstante, en pocas ocasiones podemos conocer numéricamente la magnitud y frecuencia del problema. En esta ocasión, se pretende mostrar algunos de los resultados generados a partir de las quejas resueltas en la CONAMED mediante el procedimiento arbitral. Para tal efecto se comentarán algunas cifras obtenidas de la estadística sobre Laudos concluidos 2012-2015.

La importancia de la comunicación en el ámbito de la salud es fundamental, en la medida que de ella depende, por un lado, el que el médico cuente a partir de lo dicho por el paciente, con información completa y precisa para de poder realizar el cumplimiento de sus funciones y determinar en forma acertada tanto el diagnóstico como el tratamiento a seguir.
Desde el punto de vista del paciente, una de las consecuencias negativas más frecuentes de una mala comunicación, se re­fleja en la incomprensión tanto del diagnóstico como del tratamiento indicado, lo que propicia la falta de adherencia terapéutica por parte de los pacientes, así como en la pérdida de confianza y en muchos casos, del respeto a los profesionales de la salud.
Con el propósito de contar con una mayor desagregación de los argumentos mencionados, actualmente el Centro Colaborador de Calidad y Seguridad del Paciente trabaja sobre una propuesta de lista detallada, en la cual se pretende abrir cada una de las categorías presentadas en el cuadro previo a fin de precisar con mayor detalle la problemática que encierra la comunicación en sus diferentes vertientes.

En suma y a manera de conclusión, debe destacarse que la habilidad para comunicarse eficientemente no solo consiste en saber expresarse, sino también en saber escuchar. La comunicación médica no es solo información, debe incluir la comprensión para calmar la ansiedad y el estrés que origina una situación riesgosa para el paciente.

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miércoles, 6 de septiembre de 2017

Prevenir errores asociados a la atención médica


Los errores asociados a la atención médica, pueden ocurrir en cualquier sitio: en los hospitales, las clínicas, en centros de salud y en consultorios públicos y privados. Pueden presentarse en distintos procedimientos, por ejemplo, al momento de manipular los medicamentos, en quirófano, en un diagnóstico, con los equipos médicos o en los resultados de laboratorio.
Pueden suceder incluso durante las tareas más rutinarias como cuando un paciente hospitalizado que tiene dieta sin sal recibe comida con alta concentración de sal. Pero no dejemos de lado que estos errores también suceden cuando los médicos y sus pacientes tienen problemas comunicándose.


 La mejor manera en que puede ayudar a prevenir errores durante su atención médica, es ser un miembro activo del equipo de salud (que es todo el personal involucrado en su atención). Considerando los derechos generales de los pacientes, usted debe recibir atención médica adecuada, un trato digno y respetuoso, información sufi­ciente, clara, oportuna y veraz, decidir libremente sobre tu atención, otorgar o no tu consentimiento válidamente informado, ser tratado con confidencialidad, contar con facilidades para obtener una segunda opinión, recibir atención médica en caso de urgencia, contar con un expediente clínico, ser atendido cuando se inconforme por la atención médica recibida.
La comunicación e interacción entre el paciente y el equipo de la salud incrementan la efectividad y sensibilidad en los diversos escenarios en que estos interactúan. En ese sentido es importante desarrollar habilidades para construir en la medida de lo posible una correcta relación en lo individual y permitir el reconocimiento de las necesidades y su deseo de involucrarse o no en la toma de decisiones. Este no es un asunto técnico sino de sensibilidad humana para con el otro.

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martes, 5 de septiembre de 2017

La importancia de los Sistemas de Información en Salud


Los sistemas de información constituyen actualmente uno de los apoyos más importantes para la implementación y seguimiento de toda la política social. En el caso de nuestro país, al interior del Sistema Nacional de Salud, se han registrado durante los últimos 30 años avances muy notables en materia de mejora y disponibilidad de información. No obstante es importante señalar que los diferentes componentes requeridos para la conformación de un sistema integral de información que satisfaga de manera completa al sistema de salud no han avanzado con la misma homogeneidad.


Tanto en la teoría como en la práctica, todo sistema de información debe constituir una herramienta fundamental para los procesos de planeación, programación y evaluación tanto para el gobierno federal como el estatal, con particular énfasis en el ámbito local al interior de los establecimientos de salud.
En forma genérica, se entiende por Sistemas de Información en Salud el conjunto de elementos bien organizados, que tienen como fi­nalidad la producción de conocimientos útiles y confi­ables que permiten la toma de decisiones en el proceso de producción de los servicios de salud. Bajo este concepto, el objetivo central de dicho sistema no deberá restringirse a la obtención de datos específicos de cada componente, sino que tendrá que constituirse en una herramienta sistemática y organizada que permita generar información global para el mejoramiento de la gestión y la toma de decisiones.
A manera de conclusión destacamos que el aspirar a un sistema integral como al que ahora proponemos como imagen objetivo no es algo fácil de lograr, ya que se requiere profundas transformaciones tanto en la estructura organizacional del sector, como en el quehacer cotidiano del personal involucrado en el registro y proceso de la información, implicando sobre todo fomentar la cultura de la información en todos los sentidos: desde los principios y valores del personal técnico responsable del registro de los datos, su recolección y análisis así como el uso y consideración de sus alcances en el logro de metas y objetivos.

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La Queja Médica: instrumento para el conocimiento de los incidentes adversos


La preocupación sobre el tema de la seguridad del paciente es por demás vigente en la agenda de las instituciones del Sistema Nacional de Salud, en la medida que surge como reflexión sobre el tipo de atención médica que se proporciona en los establecimientos médicos del sector y en la cual se ven involucrados los diferentes actores del sistema de salud.
Como parte de la necesidad y la responsabilidad surgida respecto a trabajar en la identificación, notificación y registro de los incidentes adversos como pasos fundamentales en la gestión de la mejora de la atención, es que la CONAMED se da a la tarea de contribuir al conocimiento de dicha problemática, desde su ámbito de competencias que es el análisis de la queja médica.
El trabajo que ahora se presenta parte del análisis de una base de datos con la información estadística obtenida de una muestra de expedientes de 177 laudos cuyo proceso estaba concluido. En particular, en lo referente a los eventos adversos, estos fueron codificados a partir de la Clasificación Internacional de Seguridad en el Paciente, utilizando para ello una lista abreviada, propuesta por la CONAMED.
Entre los principales resultados destacan los siguientes: 
• La mayor proporción de incidentes adversos corresponden a los relacionados con los procedimientos (38.3%) y con la medicación (27.7%). 
• El peso relativo de los problemas relacionados con el diagnóstico y con los cuidados es muy semejante, con una cifra ligeramente superior al 12%, abarcando entre los ambos uno de cada cuatro incidentes. 
• Con proporciones menores, pero no menos importantes, aparecen los incidentes adversos relacionados con la Gestión y con las Infecciones Nosocomiales. Entre las dos categorías suman el 5.2% de los casos.
Evidentemente los incidentes relatados no son exhaustivos ni totalmente objetivos, en la medida que están sujetos a la percepción individual, es decir al contexto cultural del usuario de los servicios y la particular vivencia respecto a la atención recibida; sin embargo presenta la valiosísima ventaja de que es el usuario el que tiene la visión integradora del continuo de la atención médica.

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lunes, 4 de septiembre de 2017



La seguridad del paciente se ha convertido, desde hace ya algunos años, en un objetivo esencial de los sistemas de salud en el mundo. Si lo analizamos desde la perspectiva de la calidad de la atención, la seguridad se identifica claramente como una dimensión clave en los procesos de mejora de los servicios de salud que se han de impulsar desde las instituciones, organizaciones y sociedades científicas con la finalidad de elevar la calidad con la que los servicios de salud proveen la atención a los usuarios. En este sentido la Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que anualmente millones de pacientes sufren lesiones incapacitantes o mueren como consecuencia de prácticas médicas o atención insegura, casi uno de cada 10 pacientes sufre algún daño al momento de recibir atención en hospitales.

Los errores y los eventos adversos pueden ser el resultado de varias cuestiones a distintos niveles dentro de proceso de atención médica; por ejemplo, a nivel gubernamental (financiamiento), a nivel de una institución de salud (estructuras o procesos) o en el punto de intervención entre pacientes y profesionales de la salud (error humano, falta de comunicación). Es por esto que las investigaciones enfocadas en la gestión de la seguridad del paciente tienen por objeto, establecer diagnósticos precisos y soluciones que impacten en la calidad de la atención, previniendo posibles daños a los pacientes a través de cuatro actividades principales:

Determinar los problemas e incidentes. - Consiste en identificar cuántos y cuáles son los eventos adversos registrados (por ejemplo, errores de medicación, infecciones asociadas a la atención de la salud). Esta información es esencial para aumentar la sensibilización sobre el problema y determinar prioridades. 
Entender las causas.- Una vez identificados los eventos adversos, el paso siguiente consiste en conocer las causas que favorece la ocurrencia de los eventos adversos que han perjudicado a los pacientes. Debido a la naturaleza compleja de la atención sanitaria, esos eventos no son consecuencia de una causa única, por lo que es necesario investigar para determinar los principales factores prevenibles en la cadena causal. 
Encontrar soluciones.- Para mejorar la seguridad del paciente se necesitan soluciones (acciones de mejora) que aborden las causas fundamentales de la atención poco segura. Deben considerarse soluciones eficaces para conseguir que la atención sea más segura y logremos prevenir posibles daños a los pacientes. 
Evaluar el impacto.- Aun cuando las soluciones de eficacia (acciones de mejora) han demostrado ser efectivas en los entornos controlados, es importante evaluar los efectos, la aceptabilidad y la factibilidad de las soluciones aplicadas en la vida real. Es necesario entender mejor la manera en que los resultados de las investigaciones se pueden aplicar en la práctica.


Para una mejor aplicación de las actividades mencionadas, se cuenta con una herramienta fundamental: la Clasificación Internacional de Seguridad del Paciente (CISP). Este tema se aborda en la parte central de la presente edición del boletín, se describen sus características, estructura y componentes, contenidos que nos permitirán trabajar en la identificación de los eventos adversos y las condiciones que los rodean; se menciona también la necesidad de definir, armonizar, agrupar y complementar algunos de los conceptos incluidos en la versión actual de la CISP lo que sin duda contribuirá a las instituciones de salud en las etapas de identificación, integración, codificación, análisis e interpretación de los factores pertinentes para la seguridad del paciente de modo tal que permita el aprendizaje y el mejoramiento del sistema nacional de salud en su conjunto. 


El texto que acabas de leer corresponde al editorial del boletín 2, el cual puedes consultar en la siguiente liga:


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Recomendación General No. 31/2017 sobre la Violencia Obstétrica en el Sistema Nacional de Salud

El miércoles 30 de agosto de 2017 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Recomendación General emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos No. 31/2017 sobre la Violencia Obstétrica en el Sistema Nacional de Salud.

Con el propósito de que se promuevan los cambios y modificaciones de disposiciones normativas y prácticas administrativas que constituyan o propicien violaciones a los derechos humanos se formuló a los Secretarios de Salud, de la Defensa Nacional y de Marina; Gobernadora y Gobernadores de las Entidades Federativas; Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, y Directores Generales del Instituto Mexicano del Seguro Social, del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, del Instituto Nacional de Perinatología y de Petróleos Mexicanos; las siguientes Recomendaciones Generales:

PRIMERA. Que se diseñe y ponga en práctica una política pública de prevención de violaciones a los derechos humanos de las mujeres en ocasión del embarazo, el parto y el puerperio, centrada en el reconocimiento de la mujer como protagonista, en la relación materno-fetal, que atienda a las perspectivas de derechos humanos y género, constituida por acciones de capacitación y sensibilización continua al personal de salud que presta sus servicios en la atención gineco-obstétrica, para contrarrestar prejuicios basados en la discriminación de las mujeres y para el cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas; así como de información a las mujeres usuarias sobre sus derechos y cómo ejercerlos.

SEGUNDA. Que se asuman los acuerdos necesarios, sobre requerimientos técnicos, humanos y para que se programe el presupuesto necesario, entre otros, que permitan ampliar y mejorar la infraestructura hospitalaria en la que se atiende a las mujeres en ocasión del embarazo, el parto y el puerperio, con prioridad en zonas alejadas y de marginación social. Al respecto, es necesario que en los establecimientos en que se presten servicios de salud gineco obstétricos y, principalmente en el área de urgencias, cuenten con médicos que atiendan en la forma adecuada a quienes solicitan el servicio.

TERCERA. Que se implemente el “Modelo de Atención a las Mujeres durante el Embarazo, Parto y Puerperio con Enfoque Humanizado, Intercultural y Seguro” de la Secretaría de Salud, en las instituciones del Sistema Nacional de Salud, a fin de garantizar la disminución de la morbi-mortalidad materno-infantil, la atención médica calificada, digna, respetuosa y con perspectiva de género.

CUARTA. Implementar en las instituciones de salud a su cargo, una campaña de promoción de los derechos humanos y salud reproductiva de las mujeres, durante la atención del embarazo, el parto y el puerperio.

QUINTA. Implementar eficazmente las políticas públicas ya previstas en el orden jurídico nacional, relacionadas con la partería tradicional en México y adoptar las medidas necesarias para fortalecer el proceso de vinculación de las parteras y parteros tradicionales al Sistema Nacional de Salud, creando un entorno jurídico e institucional que propicie el respeto y el ejercicio de dicha actividad, mediante el reconocimiento y la promoción de las aportaciones, práctica y desarrollo de la medicina tradicional indígena en condiciones adecuadas y garantizando que la capacitación técnica que reciban sea periódica, actualizada y además tome en cuenta sus usos y costumbres. Señalando de manera enunciativa mas no limitativa, las siguientes medidas: Asegurar el acceso y destinar espacios adecuados en los hospitales para que las parteras y parteros tradicionales puedan asistir y brindar acompañamiento a las mujeres embarazadas; impartir cursos y/o talleres y desarrollar campañas de sensibilización dirigidos al personal médico que labora dentro de Sistema Nacional de Salud sobre la importancia y el respeto de la partería tradicional; proveer a las parteras y parteros tradicionales de los instrumentos necesarios para prestar sus servicios en condiciones idóneas (distribución de suministros, maletines obstétricos o sencillos estuches desechables para asegurar las buenas condiciones higiénicas de los partos, organización de sistemas de transporte para trasladar los embarazos patológicos, mejoramiento del procedimiento de envío de casos); asegurar que el material que se les facilite durante su capacitación sea culturalmente adecuado e implementar los mecanismos para la sistematización de los resultados y beneficios del ejercicio de la partería.

SEXTA. Se adopte lo necesario para asegurar que en las distintas actividades que se realicen con motivo del desarrollo académico de médicos y/o especialistas, tales como congresos, simposios, foros, seminarios, coloquios, cursos, talleres, entre otras, se integre el estudio de la violencia obstétrica, tomando en cuenta el análisis realizado por esta Comisión Nacional en la presente Recomendación General.

Cabe agregar que las Recomendaciones Generales señaladas no requieren de aceptación por parte de las instancias destinatarias.

María Ahuja
Subcomisión Jurídica

martes, 29 de agosto de 2017

Un principio fundamental de la medicina, primero no hacer daño.


Frase que se atribuye a Hipócrates, parece por demás, ser muy obvio en la prestación de la atención a la salud, no obstante existe un gran número de incidentes adversos que provocan daño en los usuarios de los servicios de salud y que en consecuencia, dan pie a inconformidades, a la promoción de quejas, al deterioro de la relación del personal de salud con el usuario, entre otros. Desde la publicación del informe Errar es humano en 1999 del Instituto de Medicina, realizar mediciones, informes de daños y los resultados en la ejecución de medidas para mejorar la seguridad del paciente han tenido prioridad en las instituciones y dependencias de salud en el mundo. Sin embargo, las estadísticas nacionales e internacionales nos muestran que aún queda mucho por hacer.

El primer paso para reducir el daño al paciente es comprender la magnitud del problema. Esto sólo se puede lograr con informes precisos, con reportes certeros y utilizando fuentes de información de calidad. En este sentido, es necesario obtener información que permita evaluar que barreras aportan a la mejora de la seguridad, favoreciendo un enfoque sistémico que permita reducir el daño, que beneficie el desarrollo de una cultura de seguridad del paciente, involucrando activamente la participación de los usuarios pacientes y familiares) como corresponsables en las acciones de seguridad del paciente, considerando en la medida de lo posible, la atención basada en la evidencia y la toma de decisiones a conciencia.

Cuando el daño ha sido tal que incide en la muerte del usuario, es indispensable saberlo para prevenir futuros incidentes. Actualmente las estadísticas oficiales no consideran a los errores médicos como causa de defunción tal y como se comenta en una de las aportaciones.
Es de destacar que el liderazgo en todos los niveles es necesario para reforzar la seguridad en los sistemas de salud y para fomentar una cultura de la seguridad, considerando estos temas desde la formación de recursos humanos para que el conocimiento se traduzca en la práctica.
Por encima de todo, el proceso de atención médica debe centrar todos los esfuerzos en los usuarios, en la seguridad del paciente a su paso por el establecimiento de atención médica, considerando el cumplimiento de sus expectativas como objetivo principal, sin dejar de lado el restablecimiento de la salud.

En este número, revisaremos temas que nos harán reflexionar y entender un poco más, a los incidentes adversos.


El texto que acabas de leer corresponde al editorial del boletín 6, el cuál puedes consultar en la siguiente liga:


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lunes, 28 de agosto de 2017



Beneficios de conocer tus derechos como usuario de servicios de atención médica


Como usuario podemos hacer valer derechos que atenuarán de manera importante los riesgos que puedan convertirse en una atención inconforme o en una práctica médica negligente.

En este sentido, cuando algo no marcha bien, no siempre el prestador del servicio tiene la responsabilidad total, no podemos actuar como portadores de derechos y buscar la exigibilidad de los mismos, todos los derechos se encaminan a un mismo fin con obligaciones que antes de exigir debemos conocer y no me refiero en un aspecto jurídico positivista, me refiero al criterio y a los valores de juicio que debemos tener como cualquier persona dentro de una sociedad, tan sencillas como el respétame y te respeto, aspectos que muchas veces se nos olvidan al recibir un servicio de atención médica, creemos que el médico de manera milagrosa puede curarnos y que sí eso no sucede es porque él no lo quiso, el ser prestador de un servicio médico no es un don divino dotado de poderes mágicos, es un empleo, una profesión y una forma de vida, en la que muchas veces las cosas pueden salir de manera diferente a lo que se pretende o incluso en cometer un error como muchas veces nos ha sucedido en nuestro empleo o la vida cotidiana, solo que en este trabajo no hay margen de error y las consecuencias pueden ser terribles, así que porqué no darle la importancia necesaria a nuestro cuerpo, nuestra salud, nuestro bienestar, porque no adquirir un poco de responsabilidad al conocer y exigir derechos que darán de manera inevitable beneficios propios y de manera paralela pueden beneficiar y atenuar responsabilidad a quien nos presta el servicio con el eterno compromiso de buscar un beneficio y recuperando el aspecto principal que en un origen sostenía la relación médico-paciente, como lo es la confianza. 


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